A grandes rasgos, los ateos son aquellos que afirman la no existencia de Dios.
Los agnósticos son aquellos que no se posicionan en afirmar si Dios existe o no.
Aunque claro, siempre se puede cambiar de opinión.
A grandes rasgos, los ateos son aquellos que afirman la no existencia de Dios.
Los agnósticos son aquellos que no se posicionan en afirmar si Dios existe o no.
Aunque claro, siempre se puede cambiar de opinión.
La constitución española, en el artículo 16 garantiza la libertad religiosa y de culto de los individuos y grupos:
Artículo 16
1. Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la Ley.
2. Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias.
3. Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.
El problema es que la libertad religiosa en España es (de momento) una utopía eclipsada por el favoritismo del Gobierno hacia la Iglesia católica.